La sinagoga a prueba de fallas

Parece, casi es una certidumbre, que al rabino Bergman lo marcan con tiza. Hay una opinión bien definida que apunta a entender que no basta la intención sin la política. El lienzo de la megaminería fue trazado para una exhibición continúa, y este espectáculo debe continuar. La quita de retenciones es sin lugar a dudas un premio y las espuelas no generan controversias. Es una dirección para atraer capitales por medio de nuevo emprendimientos.

El ministro de Medio Ambiente iba a entrevistarse con la asamblea de Jachal tras el derrame de cianuro de la mina Veladero. Sin embargo  “temas personales", dejaron sin efecto la visita perfectamente controlado por Gioja. El ex gobernador y hoy diputado nacional, amenazó con impedir el quorum en el debate por los holdouts, que finalmente obtuvo media sanción.

Como si se tratara de un crimen organizado las piezas encajan, la multa es apenas una parte de la quita de las retenciones, el informe que el gobierno anterior había confeccionado juntaba polvo, se cancelaron los vuelos y es muy probable que una segunda línea haya dado la orden de suspensión del viaje.

Pero entonces alguien se quedó  con algo, muy simple los ríos con un millón de litros de cianuro, la silla ocupada por Gioja de enorme influencia societaria en el tema, y Bergman sin el millaje que gusta acumular para épocas frías sin mieles de gobierno.       

Luego de su paso por Buenos Aires, la Asamblea Jáchal no se toca esperaba al ministro de Medio Ambiente,  que había prometido su presencia ayer.

Desde la cartera hablaron de una “reprogramación” y los vecinos de “un poco decepcionados”.  Lo cierto es que desde el entorno del Ministro se habla de falta completa de lectura de tiempo político y oportunidad por parte de Bergman. Y para ratificarlo mencionan que la reprogramación debería incluir el todo ya que no mide su centimetraje correctamente